ESCRITO POR LUIS PALAU EN 2019 PARA SU AUTOBIOGRAFÍA ESPIRITUAL

 

Si estuviéramos juntos hoy, le hablaría de Jesucristo...

 

 

"Porque tanto amó Dios al mundo que dio a su Hijo unigénito, para que todo el que cree en él no se pierda, sino que tenga vida eterna."

Juan 3:16

Le contaría sobre lo maravilloso que es morir sin miedo. Le diría que Cristo ha sido el mejor de los amigos y maestros para mí. No me falló ni abandonó ni una sola vez. Ni en mis momentos más difícilesdesfavorables. Ni en mi mayor soledad. Ni en mis momentos de mayor terquedadmás necios, ni en los más arrogantes, ni en los más insensibles. Le aseguraría que veo su obra en cada momento de mi vida, con su fiel provisión.

Dios le ha brindado, por medio de Jesús, un camino de regreso a casa.

Todos sus pecados se olvidarán. Toda maldad se limpiará. Todas sus heridas se pueden vendar y curar. Él le promete "fuerza para hoy y esperanza clara para mañana". Es real. Es bueno. Todo lo que debe hacer es acudir a Él en la cruz. Todo lo que debe hacer es decir "Sí" a la salvación gratuita a través de Su sangre.

Romanos 10:9 dice: “Si confiesas con tu boca que Jesús es el Señor y crees en tu corazón que Dios lo levantó de entre los muertos, serás salvo.”


Si desea lograrlo, basta con orar en este mismo momento:

Padre,

Confieso que he sido destituido de Tu gloria. Me arrepiento de mis pecados y te pido perdón. Creo que gracias a Tu amor no me has expuesto a la muerte y a la soledad. Creo que Jesucristo murió para darme vida a mí y al mundo entero y que Tú lo resucitaste de entre los muertos.

Por favor, lávame con Su sangre y perdona todos mis pecados. Por favor, lléname con tu Espíritu Santo y haz de mí una obra nueva. Por favor, dame la certeza de la vida eterna.

Te lo pido en el nombre de Jesús. Amén.

¿Hizo esta oración y le pidió a Jesucristo que fuera su Salvador?